Un sábado se merece ir a Praga, decías,
porque Venecia está hecha para los domingos,
para estar toda la tarde en pijama.
Los lunes, en Pisa se nos torcían,
los martes, te volvías mi dios griego,
hasta los de Atenas te envidiaban.
Los miércoles a Lisboa,
pero rápido, que perdemos el tranvía.
Los jueves traías Roma a nuestra habitación
Aunque mis días preferidos siguen siendo los viernes en Madrid.
(pero ya sabes lo que dicen;
'para hacer bien el amor hay que venir al sur'.)

No hay comentarios:
Publicar un comentario