domingo, 26 de enero de 2014

Me sobra el mundo.

Te quiero hacer saber que me basta con cerrar los ojos para verte,basta no tenerte unas horas para volver a escribirte, volver recorrerme tus fotos una y otra vez.Y es que, joder, cada vez que las veo siento una cosa distinta.

Empecemos por tus ojos, me ahogo por querer verlos y hacerles justicia por el otoño que llevas escondido en ellos. Me haces querer pasarme el resto de mi vida mirándolos, día tras día, noche tras noche. Llegar a los 99, trasnochado, temiendo no volver a dormir contigo otra noche más. Porque el miedo a perderte lo tenía incluso antes de tenerte.

Ahora, podría describir tu boca, pero me faltarían metáforas y adjetivos. Y te digo a ti, estudiante de ciencia (in)cierta, que la gravedad no tiene un valor de 9,8, tiene las medidas de tus labios. Aunque me tenga que poner de puntillas para besarlos, voy a intentar medirlos para que corrijan esa barbaridad que dicen.

Con tu lengua, inventaría un nuevo idioma que sólo entendiéramos nosotros y lo gritáramos en medio de la noche. Estudiar otro lenguaje que no sea el mio.

Tus manos, que guardan un mapa, con todas las líneas de tu vida, y seguro, que todas me llevan a tu casa. Qué estoy diciendo. También guardan el tesoro, el barco, la bandera y la isla entera. Contaría con tus dedos todas las veces que me das la vida (y me la quitas).

Dicen que la perfección no existe. Pero es que, joder, tú estás siempre precioso. Mira hacía el cielo, y luego mírame a mí y cuéntame todas las estrellas que has visto porque yo, sólo te puedo ver a ti, eclipsando a todas las constelaciones (menos a las que forman los lunares en tu espalda).

Lo perfecto está lleno de defectos. Lo sé porque tú dudas de ti mismo, te he visto mirarte y no gustarte, pero sí cuando te mirabas al espejo de mis ojos. Pero yo, me he enamorado de tus defectos, mi amor. De las mejores opciones de tu propia esencia.

Tengo tantas cosas que decirte, cariño. He cambiado el quererte por amarte. Pero aún te sigo queriendo. Y no te puedo escribir cuánto ni hasta dónde, porque para eso necesito tenerte en frente y dejar las palabras a un lado para decirte que mi vida envidia mi suerte.

2 comentarios:

  1. Precioso texto, me encanta como escribes, una manera de desahogarte perfecta, util, unica e inusual, ostia, esque no podia parar de leer.

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