¿Dónde están todas esas viejas costumbres que teníamos? ¿Queda alguien aún que lea en la cama antes de irse a dormir? Que sueñe con los ojos abiertos. Que deje el perfume de sus manos en el papel de una carta y no en un email. Que juegue con alguien untándose la nariz con chocolate y que aún piense que el ombligo de alguien es el mejor recipiente. Alguien que aún vea pelis en el sofá y que acabe sin saber de que va, pero si que sepa cada detalle de la cara de ella. Alguien que me vuelva a enseñar a tocar el piano mientras me observa dejándose caer en el con la mirada rebosando amor. ¿Hay alguien que aún escriba en las madrugadas de insomnio un diario? Con el miedo y el morbo de que algún día alguien leerá los pecados cometidos.
A tu sonrisa no le cobro, lo ponemos todo a cuenta del destino y que lo pague él.
sábado, 25 de enero de 2014
Telegrama urgente para la gente.
Que alguien me diga dónde ha acabado el romanticismo. ¿Quién lo ha matado y quién se ha atrevido a enterrarle?
¿Dónde están todas esas viejas costumbres que teníamos? ¿Queda alguien aún que lea en la cama antes de irse a dormir? Que sueñe con los ojos abiertos. Que deje el perfume de sus manos en el papel de una carta y no en un email. Que juegue con alguien untándose la nariz con chocolate y que aún piense que el ombligo de alguien es el mejor recipiente. Alguien que aún vea pelis en el sofá y que acabe sin saber de que va, pero si que sepa cada detalle de la cara de ella. Alguien que me vuelva a enseñar a tocar el piano mientras me observa dejándose caer en el con la mirada rebosando amor. ¿Hay alguien que aún escriba en las madrugadas de insomnio un diario? Con el miedo y el morbo de que algún día alguien leerá los pecados cometidos.
Vamos perdiendo poco a poco todas las viejas costumbres, pero la de quererte, no me la quita nadie.
¿Dónde están todas esas viejas costumbres que teníamos? ¿Queda alguien aún que lea en la cama antes de irse a dormir? Que sueñe con los ojos abiertos. Que deje el perfume de sus manos en el papel de una carta y no en un email. Que juegue con alguien untándose la nariz con chocolate y que aún piense que el ombligo de alguien es el mejor recipiente. Alguien que aún vea pelis en el sofá y que acabe sin saber de que va, pero si que sepa cada detalle de la cara de ella. Alguien que me vuelva a enseñar a tocar el piano mientras me observa dejándose caer en el con la mirada rebosando amor. ¿Hay alguien que aún escriba en las madrugadas de insomnio un diario? Con el miedo y el morbo de que algún día alguien leerá los pecados cometidos.
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ERES BUENISIMO/A, SIGUE ESCRIBIENDO :)
ResponderEliminarGracias :)
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