Abro un ojo dejando el otro pegado a mi sueño.
Menos mal, estás aquí.
Durmiendo.
Te has olvidado la mano en mi cintura.
A pesar del calor, me quedo practicando el silencio.
Acariciándote el pelo.
Y es que es tu pelo.
Qué suerte la mía.
Tengo un sueño entre los dedos,
y es mejor que cumplir cualquiera.
Podría pasarme las horas, días o semanas,
mirando cada milímetro de tu piel.
Seguiría pensando que no hay nada más bonito que quieran mirar mis ojos,
que no seas tú,
tus maneras.
Qué precioso te pones cuando duermes, vida.
Así también te vi por primera vez,
y así te miro cada vez que te veo.
Como la primera vez.
Ojalá inmortalizar este momento,
como si ya no fuéramos eternos.
Seguro, mañana me quedo dormida,
porque no tengo alguna parte de tu cuerpo descansando sobre mí,
a pesar del calor.
Seguro que llego tarde, y seré la primera en irme a la cama.
Y la única.
Me pasaré en la cama todo el día por si vuelves con mi recompensa,
y te vuelvas a olvidar la mano en mi cintura,
y me beses,
gritándome por dentro, que no crees en el amor, pero crees en mí.
gritándome por dentro, que no crees en el amor, pero crees en mí.
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Que bonito todo!! De donde sacas la inspiracion*-*?
ResponderEliminarAy, bonito/a tú! Lo de la inspiración sólo te digo que calza un 40 de pie.
ResponderEliminarMuchas gracias <3